Aprender a manejar las emociones a través de un plan de acción

Aprender a manejar las emociones es clave para poder tener un emprendimiento exitoso y tener un plan de acción puede ayudarnos a lograrlo.

El proceso de emprender es un carrusel de emociones. Iniciamos el viaje con una gran energía cuando comenzamos a dibujar una gran idea que sentimos puede ser la idea que tanto habíamos esperado.

Luego, empezamos a sentir un poco de duda porque las cosas no son tan fáciles como pensábamos que eran, algunos se sientan a planificar un poco, sacan las cuentas y quizás llegan a la conclusión de que no era tan buena idea y la desechan porque sienten que no valdrá la pena.

Otros emprendedores son más enfocados a la acción y de una se ponen a comprar materia prima, y ofrecer sus servicios, sin saber si hay demanda suficiente o sin siquiera haber hechos los cálculos para saber si es rentable o no.

En ambos casos puede conllevar a sentimientos de frustración o angustia que empiezan a afectar a todo emprendedor en algún momento del proceso de crear un negocio.

Nos arriesgamos a decir que TODOS hemos pasado por eso y es NORMAL, sentirnos perdidos en algún momento, sin saber qué hacer. Por eso aprender a manejar las emociones es vital para que un emprendedor pueda salir adelante con su proyecto antes de tirar la toalla.

Nosotras que hemos pasado por eso ya en otras ocasiones, que hemos ayudado a otros emprendedores en sus procesos, y que hemos trabajado en empresas por muchos años; estamos seguras que puedes manejar las emociones de mejor manera si te preparas para tener una hoja de ruta clara, con distintos escenarios, lo que llamamos un Plan de Negocio.

Pues como dijo Seneca: “No hay viento favorable para el que no sabe adónde va”

Saber a dónde vamos nos ayuda a manejar las emociones porque nos ayuda a enfocarnos en lo que es importante y a conocer mejor las fortalezas y debilidades de nuestro negocio.

Cuando hacemos eso, y además creamos escenarios tanto optimistas como pesimistas, podemos crear planes de acción en cada de que ocurran e implementarlos cuando sea necesario, pero desde la certeza de que ya estamos preparados, lo que reduce el impacto que pueda tener en nosotros la incertidumbre.

Siempre tenderemos incertidumbre y seguramente muchas cosas no saldrán como lo hemos pensado, pero si nos entrenamos para ser flexibles y ajustar nuestros planes, sin duda estaremos un paso adelante en el proceso y podremos manejar mejor nuestras emociones.

Descarga una guía para hacer un plan de acción paso a paso y podrás cambiar todas esas emociones negativas que sientes por la confianza que te da tener un plan de acción concreto y que sabes te ayudará a alcanzar tus objetivos