La innovación en America Latina

Es un hecho que existen países que incentivan la innovación en todos sus ámbitos, y que sus economías permiten la proliferación de nuevas ideas. Inversión pública en proyectos de Investigación y Desarrollo, promoción de proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación por parte de Organismos Multilaterales, tolerancia al fracaso como parte de la cultura de innovación, creación de espacios que incentivan la innovación, son sólo algunos de los factores que caracterizan a las economías más innovadoras del mundo. 

Al analizar los resultados del Índice Mundial de Innovación 2019, realizado por la INSEAD, la Universidad de Cornell y la OMPI – Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas, que clasifica a los países en función de su capacidad de innovación, otorga el liderazgo a Suiza, Suecia y Estados Unidos. El primer país latinoamericano es Chile, en el puesto 51, seguido de Costa Rica en el 55 y México en el 56.

La conclusión más importante del estudio para América Latina sugiere que, a pesar de que en los países en vías de desarrollo no hay una suficiente inversión en D+I, la innovación sigue creciendo en modelos más informales. Ciertamente una oportunidad para las empresas Latinoamericanas. 

¿Qué puede hacer mi empresa frente a este escenario?

Esta pregunta es muy pertinente, y es que las oportunidades se presentan para ser aprovechadas. 

Aunque América Latina no es una de las regiones más innovadoras, hay sin duda un esfuerzo por crear propuestas e incentivos para la innovación, comprendiendo que ello maximiza la producción y por ende, la competitividad de los países en el mundo globalizado.

En este escenario, además de las prácticas internas de la empresa que  garantizan la generación de un Ecosistema de Innovación propio, hemos encontrado cinco estrategias que nos colocan en la zenda de la innovación:

  1. Mantente alerta de los cambios del mercado donde se mueve tu empresa. El entorno va marcando la pauta de hacia dónde es interesante orientar un proyecto de innovación, comparando además con otros mercados donde se dicta la pauta en esta materia.
  2. Revisa continuamente los planes y políticas de las instituciones de tu país encargadas de incentivar la innovación. Muchas veces no hacemos un monitoreo continuo y perdemos oportunidades. Designa a un equipo para ello, o incorpora esta tarea dentro de tus actividades habituales.
  3. Realiza alianzas estratégicas con asociaciones u organismos nacionales e internacionales, que posean programas u organicen concursos sobre innovación. Si ya estas en contacto con ellos, estrecha los lazos y desarrolla actividades formativas conjuntas que motiven a los colaboradores de tu empresa, y te ayuden a generar una cultura interna que favorezca procesos innovadores.
  4. Genera una relación simbiótica entre tu empresa y las Universidades de tu país. La academia tiene un peso importante en la creación de oportunidades de innovación. Crea Laboratorios de Innovación donde los estudiantes, profesores, investigadores y tus colaboradores puedan trabajar conjuntamente en el diseño de nuevos productos y servicios. ¡Y qué mejor que apoyar a nuestras universidades!
  5.  Potencia el desarrollo de tus Stakeholders Muchas veces nos ensimismamos en nuestros propios productos y servicios, y pasamos inadvertidas algunas oportunidades que nos ofrece una eventual alianza con nuestros Stakeholders. Allí se encuentran muchas veces unas fuentes de innovación que no debemos desperdiciar.

El próximo reto será entendernos en un entorno que adoptó el proceso innovador como un proceso tangible. Las circunstancias cada vez más nos piden que nos enfrentemos a la necesidad de participar activamente de estos ecosistemas, y finalmente, tomando un extracto de Soumitra Dutta, ex Decano y profesor de Gestión de la Universidad de Cornell “.. convertir la inversión en innovación en resultados concretos.”

Por Gabriela Sandoval.

(*) Socio Fundador de 2Strategies